A cada instante

Se está volviendo una rutina ya y cada vez me resulta más difícil no admitir que se me dificulta dejar de tenerte presente en cada instante, no poder dedicar mi tiempo en mi hace tiempo dejó de preocuparme y estoy alejado de mis propias expectativas sin que eso me afecte en lo absoluto, te lo contaría pero no nos vemos tan seguido como quisiera y no es un reproche, son solo diferencias, me gusta como usás el tiempo, esa manera de controlarlo que tenés, esa simpleza para que te alcance para todo y que aún así quieras hacer más, te admiro pero no te envidio para nada, en esta etapa de mi vida dejé de hacerme problema por lo que no tengo y empecé a disfrutar sin obligarme a hacerlo, duermo mucho y se que eso te complica pero el único insomnio que me gusta disfrutar es del que sos parte cuando intento hacer lo que no puedo, dejar de pensar.
Me reconocí en tu mirada aunque ambos la tengamos dañada y me vi tan feliz como nunca lo fui, libre del pecado por así decirlo, de la traición, de la mentira, de la presión de la culpa, de la condena de lo prohibido, libres al fin amaneciendo y riendo juntos como soñé sin esperanzas muchas veces, otras con un has de luz ínfimo pero que fue de la manera más rebuscada abriéndose camino para llegar a este presente que nos ve felices y entendiendo poco a poco lo que nos perdimos tantos años y tantos daños atrás.
Crecí viéndote y sintiendo que la felicidad ya la habías encontrado, estoy seguro que la conociste muchas veces más que yo, eso no me hace ningún mal porque lo que quise lo tuve, tarde quizás para mi ego que siempre quiso ganar pero a tiempo para poder besarte nuevamente, poder aferrarme sin atraparte a tu alma y una vez ahí dejarte navegar por tu cuenta, haciendo de mi lo que quieras aunque quizás eso no sea lo que deseabas, mis objetivos debería inventarlos si es que querés conocerlos porque en este momento no hay, nunca hubo nada después de vos, eras tan lejana que no me alcanzó la imaginación para llegar mas allá de tu abrazo, de tu mano sobre mi piel, mucho menos de nuestros  cuerpos juntos amándose, no pude llegar ni siquiera con mi mente hasta tal punto y es en el que estoy, no me extraña viéndolo así que no sepa bien qué hacer, solo puedo sentir y siento demasiado, tanto que si no agilizo mi mente para comprenderlo puede que enloquezca, puede que me pierda en el océano de tu ser y ese sería el mayor logro de mi vida pero por otro lado no quisiera hacerte ver mi ser en ese estado ya que no lo disfrutarías, mis palabras caen por si solas, no me hace falta nada más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Uno más

Mil novecientos noventa y zundo

Sería trampa