Sobro
La rutina volvió a mi como un cáncer pegándose de lo que más duele y destapó ilógicas conclusiones que no dejan entrever nada claro, caí rendido a mi propia sabiduría y recibí el silencio del que me hago partícipe como respuesta, no hay forma de hacerme entender, por mucho que sienta y más buenas intenciones que regale hay algo que se desgarra cada vez más y cada vez con menor resistencia, no hay fricción que detenga mis impulsos y gracias al uso de mis propios límites internos aún no maté a nadie, pero en este momento no encuentro un castigo más justo, me harté y no sólo de alguien sino de todos y logro entender que sobro entre tantas mentiras, indecisiones, tantos silencios que tuve que aguantar queriendo explotar, borrar mi existencia, morir, irme y dirigirme hacia la nada donde no puedan venir con sus dobles discursos, sus garras, sus armas que únicamente lo que hacen es doler y dejarme cada vez peor, con más que resolver, con más que perdonar, con más que preocuparme, estoy cansad...