Tiempo

Gota a gota las ganas de seguir seden su fuerza para dejar ir e intervenir lo menos posible, y lograr así eximir esta riña interna de la que mi cuerpo es víctima y a su vez campo de batalla, las cicatrices no cierran, y solo les pido... no vuelvan... no vuelvan...
Dentro de mi espacio cerrado se inmuscuyó un solvente que lamento no poder quitar ya que ahora es parte de mi y aún sin actuar como yo... lo quiero, renuncia aparentemente pero aparece paciente a partir mi paz... ¿para qué?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Uno más

Mil novecientos noventa y zundo

Sería trampa