Entradas

Mostrando entradas de 2018

Hubo un tiempo

Creo recordar levemente aquella sensación de abrazar la vida, de paso a paso ir trascendiendo mis propios conocimientos, de sentirme protegido, querido, de vivir con carencias pero con una sonrisa sincera, con altibajos pero sin abismos, dónde reconocería cualquier situación desde la objetividad y el desapego, pero veo que se me negó entero el mero premio de ser yo, sellando así el llanto amargo, callando así mi propio encanto, cayendo en impulsos baratos por el desequilibrio que me da el vértigo, duele el pecho, duele el alma, el cuerpo, la vida, lavar... duele porque no hay vuelta atrás, porque las malas elecciones pasan factura, porque la gente no cambia, porque mis pilares se deshicieron, aunque sólo son los falsos después de todo... si yo existo existen muchos... si no existo, nadie lo hace...

Te vi...

Te vi... muchas cosas pasaron pero seguís ahí, mirás a los ojos con dolor y querés hacer lo mejor aunque cueste, aunque moleste, aunque duela... Te vi... buscando las mil formas de dar lo mejor, siendo superior al resto simplemente notando la sencillez de conjeturas evidentes... Te vi... creyéndote más, cayendo a ser menos por no herir o por buscar el bien ajeno aún ante el dolor del propio cuerpo moribundo... Te vi... porque aún desde mi te noto ajeno y veo el objetivo claro que implica ser feliz, como fin, más bien como un fin eterno... Te vi... llorando por los ojos que pudieron serlo todo y con todo el dolor y el odio rindiéndote ante el presente... Te vi... buscando una razón que no se encuentra, y sé que aunque así lo hicieras no encontrarías nada, los hechos pesan mucho más que las palabras... Te vi... poniendo tu ego en primer puesto porque eso es lo que no te deja mirar lo que tenés, no podés comprender que los errores se cometen y prometés y prometés y no cumplís...

Sobro

La rutina volvió a mi como un cáncer pegándose de lo que más duele y destapó ilógicas conclusiones que no dejan entrever nada claro, caí rendido a mi propia sabiduría y recibí el silencio del que me hago partícipe como respuesta, no hay forma de hacerme entender, por mucho que sienta y más buenas intenciones que regale hay algo que se desgarra cada vez más y cada vez con menor resistencia, no hay fricción que detenga mis impulsos y gracias al uso de mis propios límites internos aún no maté a nadie, pero en este momento no encuentro un castigo más justo, me harté y no sólo de alguien sino de todos y logro entender que sobro entre tantas mentiras, indecisiones, tantos silencios que tuve que aguantar queriendo explotar, borrar mi existencia, morir, irme y dirigirme hacia la nada donde no puedan venir con sus dobles discursos, sus garras, sus armas que únicamente lo que hacen es doler y dejarme cada vez peor, con más que resolver, con más que perdonar, con más que preocuparme, estoy cansad...

Tiempo

Gota a gota las ganas de seguir seden su fuerza para dejar ir e intervenir lo menos posible, y lograr así eximir esta riña interna de la que mi cuerpo es víctima y a su vez campo de batalla, las cicatrices no cierran, y solo les pido... no vuelvan... no vuelvan... Dentro de mi espacio cerrado se inmuscuyó un solvente que lamento no poder quitar ya que ahora es parte de mi y aún sin actuar como yo... lo quiero, renuncia aparentemente pero aparece paciente a partir mi paz... ¿para qué?