Muere el romance
Muere el romance en estos tiempos de hechos concretos, soñar es opcional, ridiculizarse parece ser obligación, seguir lo que se ve a priori, gritar como principal medio de comunicación.
Muere el romance, mi esencia, mueren aquellas simples cosas, los detalles, caen como gotas de rocío... casi imperceptibles, se destaca la imperfección y no es un modelo abstracto, son hechos los helechos de maleza inservible, vacías palabras en bocas llenas de nada... ¿Qué se ve a futuro? ¿Qué hay en este nuevo mundo? Nada importante a mi parecer...
Muere el romance y si es así partiré con él, o quizás lo mantenga vivo y dependiente de mi, ambos nos dependemos, no hay porvenir en una vida vacía, espero que por fin la mía sepa como salir...
Muere el romance, será profecía, si algún día regresa y renace en el alma de la mayoría, mi reencarnación lo esperará con ansias, si es que no seré yo el que con otro cuerpo recobre su gracia...

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